En Estados Unidos, la temporada de resultados empresariales está finalizando, con el 94% de las compañías informando sus balances, y presentando en conjunto un incremento de las ganancias por acción de +28,4% interanual. Este desempeño está impulsado por la performance de las “7 Magníficas”, cuyas ganancias ascienden al +63,2% interanual en el 1° trimestre del año. En este entorno, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano operaron dispares, con el bono a 1 año en 3,84% y el de 10 años en 4,56%; mientras que el índice de acciones Dow Jones alcanzó un nuevo máximo histórico en la semana. La atención de esta semana estará en la publicación del índice de precios de gasto en consumo personal de los hogares (PCE) -que representa la medida de inflación preferida por la Reserva Federal (Fed) para decisiones de politica monetaria-, proyectándose un incremento anual de +3,9% y de +3,3% en la medición que excite alimentos y energía (núcleo). A su vez, se conocerá la segunda de las tres estimaciones del Producto Bruto Interno (PBI) del 1° trimestre del año, siendo la expectativa un +2,1% anualizado. Con la Fed observando mayores presiones inflacionarias a corto plazo, la perspectiva es que la tasa de referencia (hoy en 3,75%) se mantenga elevada en términos históricos, lo cual permite la obtención de rendimientos nominales más elevados hoy respecto a los que podrían conseguirse más adelante para bonos con grado de inversión, luciendo conveniente los tramos de la curva hasta 5 años de duración.

La atención de la semana en Estados Unidos estará en la publicación de la inflación PCE -indicador preferido por la Fed para decisiones de política monetaria- de abril, estimándose un aumento interanual de +3,9% y de +3,3% en la medición núcleo. A su vez, se divulgará la segunda estimación del PBI del 1° trimestre, siendo la expectativa un crecimiento del +2,1% anualizado. En Latinoamérica, el foco estará en el PBI del 1° trimestre de Brasil, siendo el último registro un incremento de +1,8% anual.
Con la temporada de resultados del 1° trimestre casi finalizando, se conoció el balance de Nvidia -la última de las “7 Magníficas" que faltaba- que informó ganancias por acción e ingresos por encima de las expectativas. Vale destacar que, del 94% de las empresas del S&P 500 que ya reportaron, el 84% superó la estimación de ganancias y un 81% la de ingresos. A su vez, las “7 Magníficas” exhibieron un alza de las ganancias de +63,2% anual, mientras que para las restantes 493 es +17,4%. Finalmente, en conjunto las ganancias crecieron +28,4% interanual.
Las minutas de la última reunión de política monetaria de la Fed revelan la preocupación de los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC en inglés), que ha llevado a fuertes disidencias al momento de mantener sin cambios la tasa de referencia en abril. No obstante, la mayoría de ellos coinciden que, de continuar escalando la inflación y situándose por encima de la meta del 2,0% de mediano plazo, sería conveniente una postura ligeramente más restrictiva.
Por otro lado, los datos preliminares de mayo de los Índices de Gerentes de Compras (PMI’s por sus siglas en inglés) sectoriales en Estados Unidos superaron los 50 puntos en todos los casos, que es el umbral que separa la expansión y la contracción de la actividad. Mientras que manufactureras se ubicó en 55,3 puntos, el de servicios marcó 50,9 puntos.
En este entorno, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano presentaron desempeños mixtos en la semana. Así, el bono a 1 año se amplió de 3,81% a 3,84%, el de 3 años de 4,14% a 4,17%, mientras que aquel a 10 años comprimió de 4,60% a 4,56%. En tanto, los bonos corporativos con Grado de Inversión (ETF LQD) finalizaron con un rendimiento del 5,6%. Por su parte, los principales índices de acciones de Estados Unidos cerraron al alza, destacando el Dow Jones en un nuevo máximo histórico.
En la Eurozona, la inflación de abril se ubicó en línea con las estimaciones, al anotar +1,0% mensual y +3,0% anual, mientras que en la medición núcleo subió +0,9% mensual y +2,2% interanual. En tanto, los PMI’s sectoriales de mayo resultaron inferiores a los esperados en todos los casos, marcando el de manufacturas los 51,4 puntos y el de servicios 46,4 puntos.
En Latinoamérica, se conoció el PBI del 1° trimestre en Chile y México. En el primer caso cedió un -0,5% interanual, frente al +0,1% proyectado. Por su parte, en México creció +0,2% anual, desacelerándose frente al trimestre previo, pero superando levemente lo esperado.

Uruguay mantuvo una semana marcada por la sólida demanda de instrumentos en moneda local y una mejora en la percepción de riesgo soberano, mientras el dólar operó con volatilidad en un contexto internacional más restrictivo. El MEF y el BCU avanzaron con su calendario de financiamiento doméstico mediante licitaciones de letras y notas en pesos, destacándose la colocación de la Nota del Tesoro Serie 12 y una demanda sostenida por instrumentos en moneda nacional, reflejando la confianza de los inversores en la deuda soberana uruguaya.
En paralelo, el riesgo país continuó descendiendo y alcanzó mínimos de siete meses, consolidando a Uruguay como el país con menor spread de la región y reforzando su posicionamiento frente a inversores internacionales.
En el mercado cambiario, el dólar llegó a máximos mensuales impulsado por señales más restrictivas de la Reserva Federal y la volatilidad global, aunque hacia el cierre de la semana moderó parte de la suba tras varias jornadas consecutivas de avances. En lo que va de 2026, la divisa acumula igualmente una apreciación frente al peso uruguayo.
A nivel macroeconómico, la ONU recortó sus perspectivas de crecimiento mundial y advirtió mayores presiones inflacionarias por el conflicto en Medio Oriente, aunque mantuvo para Uruguay una previsión de crecimiento del PIB de 1,8% este año. Por otro lado, el mercado laboral mostró señales mixtas: la demanda de empleo cayó por tercer mes consecutivo en abril, aunque el ritmo de deterioro comenzó a desacelerarse.
