En Estados Unidos entraron en vigencia los aranceles del 10% global sobre las importaciones anunciados por Donald Trump, tras el fallo de la Corte Suprema que invalidó los fijados en abril pasado. Por otro lado, se conoció la evolución de la inflación mayorista de enero, que anotó un alza de +3,6% interanual en la medición que excluye alimentos y energía (núcleo), superando el +3,0% esperado por los analistas. En este entorno, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano se comprimieron a lo largo de toda la curva en la semana, con el bono a 1 año finalizando en 3,5% y aquel a 10 años en 4,0%. Esta semana, la atención estará en el plano geopolítico, tras la intervención militar junto a Israel en territorio iraní durante el fin de semana. En términos económicos, se publicarán los datos del mercado laboral de febrero, siendo la expectativa la creación de 60 mil nuevos puestos de trabajo y un desempleo estable en 4,3%. De acuerdo a declaraciones de diversos miembros de la Reserva Federal (Fed), la postura actual de política monetaria permite balancear el doble mandato de la entidad: pleno empleo y estabilidad de precios. Puesto que los riesgos inflacionarios aún persisten, la expectativa es que la tasa de referencia permanezca en el nivel actual por un tiempo (hoy en 3,75%), y vuelva a flexibilizarse en algún momento del año, aunque manteniéndose en niveles elevados históricamente. Por ello, resulta conveniente asegurar rendimientos nominales más altos hoy frente a los que podrían conseguirse más adelante para bonos con grado de inversión, siendo propicio posicionarse en tramos hasta 5 años de duración.

La atención de la semana en Estados Unidos estará en el plano geopolítico, luego de la intervención militar en Irán en conjunto con Israel. En paralelo, se conocerán los datos de empleo de febrero, proyectándose la creación de 60 mil nuevos puestos de trabajo y la tasa de desempleo en 4,3%, y en la evolución de las ventas minoristas -indicador proxy de actividad- de enero. En la Eurozona se publicará la estimación final del Producto Bruto Interno (PBI) del 4° trimestre, siendo la expectativa un +1,3% interanual, y la inflación preliminar de febrero, esperándose un alza interanual de +1,7% y +2,2% en la medición que excluye alimentos y energía (núcleo). En Latinoamérica se conocerá el PBI del 4° trimestre en Brasil, previéndose un +1,6% interanual, mientras que en Chile se divulgará la inflación de febrero.
Durante el fin de semana, Estados Unidos e Israel lanzaron una operación militar en Medio Oriente, que llevó a la muerte del ayatollah Ali Khamenei, líder iraní durante casi cuatro décadas. La contraofensiva de Teherán con misiles y drones afectó varios territorios vecinos, mientras que se procedió al bloqueo del Estrecho de Ormuz, vía marítima por el que se transporta alrededor de un quinto del petróleo a nivel global. Se espera un inicio de semana con volatilidad en los mercados mundiales, y un incremento en las cotizaciones del crudo.
En Estados Unidos entraron en vigencia los aranceles del 10% dispuestos por Donald Trump la semana pasada, tras el fallo adverso de la Corte Suprema que anuló los fijados en abril de 2025. En este caso, la vigencia inicial es de 150 días, aunque el Congreso podría extenderlos. Por otro lado, la inflación mayorista de enero resultó superior a lo previsto en todos los casos, al registrar una suba de +0,5% mensual y +2,9% interanual (frente al +2,6% esperado), y de +0,8% mensual y +3,6% anual (versus el +3,0% pronosticado) en la medición núcleo.
Asimismo, se conocieron diversas declaraciones de miembros de la Fed, los cuales destacaron que hay una visión más optimista sobre el mercado laboral pero aún persisten las presiones inflacionarias, de modo que deben mantener la cautela hasta que se observen señales de una convergencia hacia el objetivo de la entidad de +2,0% de mediano plazo. En tal sentido, afirmaron que la postura de política monetaria actual resulta adecuada para equilibrar el doble mandato de la entidad. En este contexto, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano se comprimieron en todos los vencimientos en la semana, principalmente en el tramo medio y largo de la curva. De este modo, el bono a 1 año pasó de 3,51% a 3,47%, el de 3 años de 3,5% a 3,39% y el de 10 años de 4,08% a 3,96%. En tanto, los principales índices de acciones de Estados Unidos cerraron negativos, con el S&P 500 anotando un -0,6% semanal.
En lo que respecta a la temporada de balances corporativos del 4° trimestre de 2025, la semana pasada reportó Nvidia, la última de las “7 Magníficas” que faltaba, presentando beneficios por acción (BPA) de USD 1,62 e ingresos por USD 68.100 millones, superando las expectativas. Esta semana se conocerán los resultados de Alibaba y Reckitt Benckiser, entre las empresas más destacadas. Vale destacar que el 96% de las compañías del S&P 500 ya publicó sus balances, con el 73% de ellas superando las proyecciones tanto de ganancias como de ingresos. En conjunto, las ganancias registran un avance de +14,2% anual y los ingresos del +9,4%, ambos desempeños superando los estimados de finales de diciembre.
En la Eurozona, la inflación de enero se desaceleró frente a diciembre, al anotar un -0,6% mensual frente al -0,5% esperado, y +1,7%% interanual, en tanto, en la medición núcleo marcó -1,1% mensual y +2,2% interanual. Con este entorno, el euro finalizó con un alza de +0,3% hasta 1,18 dólares por euro.

Durante la semana, se destacaron señales mixtas en actividad y competitividad. El Índice Medio de Salarios aumentó 3,22% en enero, con un crecimiento interanual de 5,24%, y un avance real mensual de 2,28%, impulsado tanto por el sector privado como público. En paralelo, el tipo de cambio real volvió a deteriorarse, con una caída mensual de 0,88% y una baja interanual de 8,16%, acumulando su quinta caída consecutiva. Asimismo, el MGAP declaró la emergencia agropecuaria por sequía en varias zonas del país, reflejando el impacto del déficit hídrico sobre la producción.
En el mercado monetario, continuó la tendencia descendente de tasas. Las Letras de Regulación Monetaria perforaron el 6%, con cortes en 5,8% a 35 días y 5,65% a 84 días, mientras que se colocó la Nota del Tesoro Serie 12 a 3 años con un rendimiento de 6,49%.
En el plano externo, Uruguay ratificó el acuerdo Mercosur–Unión Europea, convirtiéndose en el primer país del bloque en aprobarlo formalmente y avanzando hacia su implementación. En el mercado cambiario, el dólar mostró movimientos acotados y cerró en torno a $38,35–$38,40, manteniendo una depreciación acumulada en el año, en un contexto de menor presión monetaria pero con desafíos en materia de competitividad.
